La criada de la mujer de Naamán
La sanidad de Naamán, el capitán del ejército, es bien conocida. Después de meterse siete veces en el río Jordán, el Señor le curó totalmente de la lepra en obediencia a una palabra profética dada por Eliseo. Sin embargo, lo que tendemos a olvidar es que la historia no comenzó con Eliseo, sino con una muchacha hebrea “la cual servía a la mujer de Naamán” (). Fue ella la que dijo a su señora: “Si rogase mi señor Naamán al profeta Eliseo que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra”. Cuando el rey oyó las palabras de la niña judía, siguió su consejo y buscó sanidad. No sabemos nada más acerca de la chica ni cuántos años tenía; pero sí sabemos que poseía una gran fe en el poder sanador del Dios de Israel. ¡Ojalá todas las muchachas de nuestra generación tuviesen la misma clase de confianza en el Señor!
No hay comentarios:
Publicar un comentario